viernes, 8 de octubre de 2010

Flan

Otro postre clásico que no podía faltar en este blog. Yo creo que hay una receta de flan en cada casa. Esta que presento aquí se ha hecho muchas veces en casa y tiene algo de "golosina" por la presencia de leche condensada, aunque no sale tan dulce como pueda pensarse en un principio. A ver si en los comentarios recibo alguna receta de flan que queráis compartir con nosotros.

- 300 gr. leche condensada.
- 400 cl. leche.
- 3 huevos.

Para hacer el caramelo:

- 10 cucharadas colmadas de azúcar.
- 2 cucharadas de agua.

Usaremos 6 moldes para flan de acero inoxidable.


1. En una sartén preparamos el caramelo con el azúcar y el agua, a fuego fuerte y con cuidado de no quemarnos. Cuando el azúcar se funda y se ponga de color ámbar (aproximadamente a los 10 minutos de cocción), distribuimos el caramelo en el fondo de los moldes.

2. Mezclamos el resto de ingredientes utilizando unas varillas y procurando no remover demasiado para que no se formen burbujas. Repartimos en los moldes, hasta el borde.

3. Cocinamos a baño maría en horno precalentado a 150º, durante 20 minutos, dejando la preparación al calor durante algunos minutos más, con el horno apagado.

4. Se sirven fríos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

David Hockney

(Bradfor, Reino Unido, 1937 - afortunadamente vive).

En este “final del verano”, me he encontrado con unas láminas de David Hockney que me han transportado a algunos de los mejores finales del verano de mi vida.


«Pool with two figures» (1971).

La pintura tiene a veces un poder de evocación semejante a los olores o a la comida.

Californiano, rico, culto, irreverente, David Hockney es representativo de una época del arte contemporáneo donde el cine y el pop se habían ya introducido en los cuadros, pero donde comenzaban también a utilizarse préstamos de la televisión o de la “historia tres minutos” de los vídeos musicales.

Muy pocos artistas han utilizado los colores planos -tan típicos del movimiento pop- con tanta eficacia como Hockney, y ello le ha llevado a ser una referencia para muchos pintores de finales del XX.



«A bigger splash» (1967).

Muchas veces uno observa la estética “California dream” de Hockney y no sabe muy bien si fue antes su cuadro “Pearblossom Highway” o los vídeos de Beach Boys, de U2 en “Joshua Tree” o el “Californication” de Red Hot Chili Peppers. ¿El huevo o la gallina?





«Model with unfinished self-portrait» (1971).


Lo que resulta muy interesante de este pintor es que no ha dejado de producir obras de calidad hasta hoy. Podéis verlas en http://www.hockneypictures.com/. Sus últimas obras parecen centrarse en la naturaleza y los árboles, bajo su eterna visión pop del mundo, con perspectivas y colores realmente brillantes.

En varias series recientes ha mezclado también los lienzos y el acrílico con el uso de sistemas de edición digital (como mi amigo Senci), demostrando que nunca es tarde -tiene 73 años- para estar al día en las técnicas artísticas.

En cualquier caso, me quedo con sus cuadros de los sesenta y setenta. Las piscinas y las playas de Hockney nos llevan a eternas tardes de verano donde el frescor del agua, la juventud, la risa y la cerveza, se marcan como un tatuaje de tus recuerdos. ¿A quién no le vienen cantidad de sensaciones viendo su famoso “A bigger splash”?.

«Bigger trees rearer Water» (2007).


En realidad, después de uno de esos días, se llega a pensar que el verano no acabará nunca…

Pero resulta que siempre acaba.




«Pearlblossom highway» (1986).

domingo, 29 de agosto de 2010

Verdiales


No es nada extraño que entre la virgen de Agosto (La Asunción) y la virgen de Septiembre (La Victoria) se celebren la mayoría de las fiestas patronales de los pueblos de Málaga.

Como en muchas celebraciones religiosas, se trata de fiestas vinculadas a los ritmos del calendario agrario: el 15 de Agosto se celebra el fin de la siega del trigo y el 9 de Septiembre la vendimia. Pan y vino, centro de la mesa mediterránea. Hay que agradecer a los Dioses que, después de los avatares del cultivo, hayan quedado espigas que recoger y racimos que vendimiar.

En los Montes de Málaga siempre fueron fechas de muchos Verdiales, aunque la fiesta mayor haya quedado para el 28 de Diciembre. Las romerías, las veladas de los jornaleros venidos para la siega o la vendimia, las verbenas, se llenaban de toques de guitarra, pandero y violín, con tres temas básicos, comunes a todas las celebraciones populares: el amor y el desamor, muchas veces tratados con mucha picardía, los motivos del campo y la labranza, y el cariño por la tierra, muchas veces ingrata pero siempre bella.

La fiesta, las noches de vigilia, las brisas de agosto y el vino se prestan a encontrar amores, a disfrutarlos, a perderlos y a recordarlos, bien o mal, dependiendo de cómo hayan terminado. El Verdial no es ajeno al juego que nos lleva de cabeza desde que somos como somos, muchas veces contando las peripecias de la seducción.

"Andas por ahí diciendo
que malos tiros me den
y las fatigas te ahogan
el día que no me ves".

“La primera clavellina
que eche un clavellinero
se la tengo que poner
a mi serrana en el pelo”

“Si quieres que vaya a verte
échale al perro caenas
que antenoche me mordió
por ver tu cara morena.”

Las coplas relacionadas con la temática del desengaño son frecuentes y las más aplaudidas por el auténtico fiestero.

“Las estrellitas del cielo
las cuento y no están cabales,
faltan la tuya y la mía
que son las dos principales".

El verso se hace filo de navaja tras varias copas de los Montes o de Pedro Ximénez, puesto que no había mejor forma de arreglar cuentas que con una letrilla pregonada en medio de la fiesta.

“Si estaba loco por ti,
me preguntaste un día,
si estaba loco por ti.
Maldita lengua la mía
cuando le dijo que sí
a quien no lo merecía.”

También los motivos del campo y de la labranza aparecen en muchas coplas, en ocasiones con un sentido nostálgico, pero la mayoría de las veces desde el punto de vista del que sabe que es la tierra la que da de comer, con lo que hay que darle constante tributo y reverencia.

"Qué pájaro será aquél
que canta en la verde oliva,
dígale usted que se calle,
que su cante me lastima".

“Sembré en los Santos trigo,
con las bestias lo labré
quiera la Virgen santa
que me lo pueda comer.”

“Dígame pronto Madre
La primera luz del día
Si en el mundo entero hay
Tierra como la mía.”

En fin, como cualquier manifestación artística popular, conviven la anécdota con la filosofía, el chisme con el romance, con cumbres metafísicas como la que cierra esta entrada. Espero que disfrutéis intensamente de estas fechas de amor y fiesta.

“Me puse a beber un día,
de la fuente del saber
me puse a beber un día.
Y sólo logré entender
que no hay filosofía
que pueda comprender.”

sábado, 21 de agosto de 2010

Bizcocho para tartas


Este es el bizcocho básico (las monjas dicen "bizcochuelo") que se utiliza para todo tipo tartas de crema o frutas. También se puede tomar con chocolate a la taza, o servir de base para un tiramisú o un brazo de gitano. Os aseguro que con esta receta queda realmente alto y esponjoso.

- 5 huevos.
- 150 gr. Azúcar.
- 75 gr. Harina de trigo.
- 50 gr. Harina refinada de maíz (Maizena).
- 20 gr. Levadura Royal.
- Una pizca de sal.
- Mantequilla para untar el molde.


1. La levadura se mezcla bien con las dos harinas en seco y se reserva.

2. Mezclamos batiendo con unas varillas las yemas de huevo con el azúcar y una pizca de sal.

3. Las claras se baten a punto de nieve. A continuación se incorpora la mezcla de yemas con azúcar.

4. La harina y la levadura se incorporan a la mezcla poco a poco, procurando que no se formen grumos.

5. El molde se unta bien de mantequilla y se llena con 2/3 de la masa.

6. Calentamos bien el horno.

7. Hornear a 150º durante 20 ó 30 minutos aproximadamente, sin abrir el horno, cuidando que no se queme. Se puede usar una aguja larga de coser o un alambre para comprobar el punto: el bizcocho estará listo cuando pinchemos la masa y la aguja salga limpia.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Roast Beef

Hoy he tenido el privilegio de cocinar Roast Beef en plena campiña inglesa. Muchos sabréis que estoy de vacaciones en el sur de Gran Bretaña, y las cenas están dando mucho de sí gastronómicamente. En concreto, este plato que véis ha sido un éxito entre mis niñas, mi mujer y mis amigos. Espero que os animéis a cocinarlo, y que os salga muy bueno. Besos desde la pérfida Albión.


- 1 kg de carne de ternera, vaca o buey (solomillo, lomo bajo o el núcleo del filetero), en un trozo regular.
- Sal fina.
- Pimienta negra.
- Aceite de oliva.

Para servir:

- Lechugas variadas (con su aliño).
- Tomate.
- Salsa de mostaza.
- Sal Maldon.

(los ingleses lo sirven con melocotón asado, 'Yorkshire puddin' y salsa de carne, pero en España son difíciles de conseguir y más de cocinar).

- La carne se debe bridar con una cuerda para que quede bien compacta, y sacar de la nevera, a temperatura ambiente, al menos una hora.

- El horno se precalienta a 220 grados.

- Sazonamos la pieza de ternera con sal y abundante pimienta negra. Calentamos bien una sartén con aceite y sellamos la pieza por todos los lados, hasta que la carne quede bien dorada.

- Para hornear la carne, la colocamos en una rejilla y debajo utilizaremos una bandeja de horno para recojer los jugos (es muy importante que la pieza no toque el fondo de la bandeja, para que se ase y no se cueza).

- Horneamos a 220 grados durante 30 minutos. El tiempo de cocción dependerá del peso y forma de la carne, puede ser conveniente utilizar un termómetro de asados, que deberá indicar 90 grados en el interior cuando ya esté lista.

- Una vez asada, se deja reposar sobre la rejilla fuera del horno, al menos 1 hora (mantendremos una bandeja debajo para recojer los jugos, el reposo es importante para conseguir el "rosado" uniforme característico de esta preparación).

- Tras el reposo, se corta el asado muy fino y se sirve en platos muy calientes rociado con sal maldon, y acompañado de ensalada y salsa de mostaza.

martes, 20 de julio de 2010

Coca de verduras


Auténtica "receta de aprovechamiento de sobras", puesto que podremos utilizar las verduras asadas sobrantes de una escalibada o una ensaladilla de pimientos, y la masa de una pizza del día anterior. En la receta que presentamos, la masa la teníamos congelada de lo que sobró de hacer pizzas para una fiesta de mis hijas.


- 1 pimiento rojo para asar.
- 1 berenjena.
- ½ cebolla.
- Masa de pan o de pizza.
- 1 diente de ajo.
- Sal.
- Aceite de oliva.

En realidad, la primera parte de la receta coincide con el asado de las verduras para una escalibada, con lo que esta receta se puede hacer con las sobras de dicha preparación.

1. Asamos todas las verduras enteras a 170 grados durante 30 ó 35 minutos, con el horno precalentado y rociadas con sal y aceite. Se deben dar la vuelta a los 15 minutos de cocción.
2. Tras el asado, los pimientos se deben meter en una bolsa de plástico herméticamente cerrada para que suden y sea más fácil pelarlos.
3. La verdura se pela cuando todavía está templada, guardando todos los jugos del asado, y se trocea en tiras.
4. Estiramos bien la masa, dándole la forma que deseemos y procurando que quede fina (en otra receta explicaremos la masa para pizza o coca).
5. Machacamos en el mortero un ajo con sal y aceite; y pintamos la masa con el majado.
6. Extendemos la verdura en tiras sobre la masa, y rociamos con las salsas de la cocción. Rociamos de sal.
7. Horneamos 15 minutos a 170 grados, cuidando que no se queme.

sábado, 10 de julio de 2010

Tiramisú

Un postre clásico del norte de Italia según la receta que me dió mi amigo Ade Soyombo en Londres, hace algunos años... Los italianos hacen la crema bastante más complicada (un 'sabayón' al baño maría, con lo que la preparación requiere de una mayor técnica y trabajo), lo que pasa es que con esta combinación queda muy bien. Espero que os guste.


- 18 bizcochos tipo “soletilla”
- 500 gr. de queso mascarpone (no se puede usar otro)
- 5 yemas de huevo
- 125 gr. nata líquida
- 200 gr. de chocolate negro
- 1 vaso de café (expreso y recién hecho)
- Ron
- Azúcar
- Vino dulce (en Italia usan “Marsala”, aquí podemos usar Málaga o Jerez oloroso)
- Una pizca de sal

1. Preparación de la crema: se bate con una varilla el queso mascarpone con las 5 yemas, una pizca de sal, una pizca de vainilla, tres cucharadas de azúcar, un vaso pequeño de vino dulce y la nata líquida.

2. Endulzamos el café expreso con medio vaso de ron y dos cucharadas de azúcar.

3. Rallamos el chocolate y lo reservamos.

4. Colocamos la primera fila de bizcochos (6) y la rociamos con el café endulzado utilizando una cuchara pequeña.

5. A continuación cubrimos con una cucharada de crema en cada bizcocho. Hay que tener cuidado con la cantidad, ya que nos tiene que quedar para otras 2 capas más de crema. Cubrimos con una capa de abundante chocolate negro rallado.

6. Se cubre con la segunda capa de bizcochos remojados ligeramente con café. A medidas que los colocamos, vamos apretando para “extender” la crema de abajo. Se cubren de crema (la segunda) y de una nueva capa de chocolate rallado.

7. Ahora colocamos la tercera capa de bizcochos previamente remojados en café, apretando un poco. A continuación extendemos la tercera capa de crema, cubriendo huecos con los sobrantes. Cubrimos bien con el chocolate rallado.

8. El postre se debe reservar en la nevera al menos 12 horas antes de servir, bien cubierto y sin mover.