domingo, 29 de noviembre de 2009

El Tajo del Abanico, Ronda



Ayer sábado estuve con un gran grupo de amigos y familia -nos juntamos un grupo de 30 personas- en la zona del Tajo del Abanico, Ronda.


Ya sabéis que la Serranía de Ronda es una zona llena de tajos. La piedra caliza, tremendamente blanda y soluble, va siendo horadada por las corrientes de agua y se van formando cortados, desfiladeros y cantiles, que se desmoronan creando cuevas y picachos.




Si os apetece hacer esta ruta, que resulta de interés en cualquier momento del año, podéis consultar la página de la asociación "Pasos Largos" de Ronda:












Una parte del recorrido coincide con el antiguo camino medieval que unía Ronda con Algeciras, en el que todavía se aprecian tramos de calzada muy bien conservada.


También pudimos contemplar los restos de varias "torres almenara" de la época musulmana, hoy integradas en cortijos. Formaban parte del sistema defensivo nazarí, y funcionaban como lugares donde colocar oteadores que avisaban de la presencia de enemigos en las cercanías.



Toda la zona está cubierta de vegetación mediterránea muy bien conservada, con extensas dehesas de encinas y quejigos, algunos de ellos de gran porte, lo que permite observar una gran cantidad de fauna, tanto salvaje como doméstica.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Geoff Hunt

«HMS Surprise», 1998.

Geoff Hunt
(Londres, 1948)

Esta vez os presento un pintor de género, poco conocido fuera de los círculos de los aficionados a la vela y a las novelas de la serie "Aubrey-Maturin" de Patrick O'Brian, en las que diseñó todas sus portadas.

Aunque el amigo Hunt nunca podrá compararse con los clásicos del paisajismo inglés o francés del XIX y tiene la limitación de dedicarse a un género que -querámoslo o no- se presta a pocas innovaciones, tenemos que reconocer que sus pinturas de olas, velas y cabos tienen una luz y un enfoque realmente interesantes.










«La Pinta y la Niña vuelven a casa», 1997.



Uno puede pasarse horas buscando detalles en estos lienzos, de técnica muy lograda, y al rato se imagina en el alcazar del buque, dirigiendo una maniobra de abordaje o descubriendo una isla desierta.

«El HMS Agamemnon y la flota del Mediterráneo en 1796», 1995.




«Llegada de la corte de Portugal a Rio de Janerio en 1808», 1999.










miércoles, 18 de noviembre de 2009

Fiambre de Tres Carnes



- 250 gr. de panceta en lonchas finas.
- 2 pechugas de pollo, picadas.
- 300 gr. de carne de cerdo picada.
- 300 gr. de carne de ternera picada.
- 3 huevos.
- Perejil.
- Una trufa (puede ser en conserva o sustituirse por champiñones).
- Pimienta negra.
- Aceite de oliva.
- Sal.
- Agua, sal y aceite de oliva.
- Necesitamos un molde para terrinas o patés que resista el horno.

1. El molde se unta con aceite y se forra con lonchas de panceta en posición “acaballada” (sobrepuestas parcialmente) y dejando que los extremos cuelguen sobre los bordes del molde.

2. La carne de pollo se salpimenta muy bien y se le añade un huevo, perejil bien picado y un poco de aceite de oliva. Se coloca en el fondo del molde forrado de panceta.

3. Se cubre la carne de pollo con una capa de lonchas de trufa o champiñón.

4. Mezclamos la carne de ternera y cerdo con dos huevos, pimienta molida, perejil y sal. Se añade al molde y se aplasta bien para que no queden burbujas de aire. Se cierra el fiambre con los bordes de panceta que habíamos ido dejando fuera del molde.

5. El molde se tapa con papel de aluminio, abriendo un par de chimeneas para que respire el asado. Se cocina en el horno precalentado a 175 grados durante 1 hora.

6. El fiambre debe ser prensado durante un par de días colocando una madera sobre el molde y sobre ella algún tipo de peso.


7. Se sirve a temperatura ambiente, acompañado de alguna ensalada, reducción de vinagre de Jerez y un aceite de hierbas.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Timbal Italia



- 250 gr. Macarrones.
- 250 gr. Requesón.
- 200 gr. Mantequilla.
- 200 gr. Espinacas.
- 200 gr. Carne picada de ternera.
- 150 gr. Salsa de tomate frito.
- 150 gr. Queso rallado.
- ¼ litro de leche.
- Sal, azúcar y pimienta negra.


1. Preparamos las tres salsas con las montaremos la bandera de Italia al final de la receta:

1.1 Salsa verde: espinacas cocidas, escurridas, trituradas y cocinadas con un poco de mantequilla, leche, sal y pimienta.

1.2 Salsa blanca: requesón trabajado con un poco de leche, sal y azúcar, hasta que quede cremoso.

1.3 Salsa roja: rehogamos la carne salpimentada e incorporamos la salsa de tomata para formar una bolognesa sencilla.

2. La pasta se cuece en abundante agua salada. Debe quedar al dente.

3. Escurrimos la pasta y la mezclamos con mantequilla y queso rallado. Con la mitad de las salsas en un fuente honda formamos capas de macarrones y salsas.

4. En la parte de arriba formamos la bandera italiana con las tres salsas.

5. Colocamos trocitos de mantequilla y gratinamos 5 minutos a horno muy fuerte.
Hay una variante vegetariana realmente buena que es hacer la salsa roja (bolognesa) con champiñones o setas.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Brioche (bollo de leche)

(con esta receta meriendan o desayunan 8 personas)

Para la masa de bollería:

- 650 gr. Harina de trigo.
- 1 cucharadita de sal.
- 140 gr. Azúcar glas.
- 90 gr. Mantequilla (a punto pomada).
- 300 ml. Leche.
- 20 gr. Levadura fresca de panadero.
- 3 huevos.

Para el horneado:


- 40 gr. Mantequilla fundida.
- 40 gr. Azúcar.

1. Los huevos se baten con la leche y el azúcar glass, hasta quedar bien ligados.

2. La levadura fresca se disuelve en 3 cucharadas de leche templada (cuidado con el exceso de calor, mataría la levadura), y a continuación se mezcla con la harina y el batido realizado con los huevos.

3. Este es el momento de trabajar muy bien la masa, estirando, apretando y envolviendo. Cuanto más trabajada, mejor.

4. Incorporamos lentamente la mantequilla fundida, sin dejar de amasar.

5. Es posible que la masa admita más harina, en cuyo caso incorporaremos poco a poco y procurando que no quede seca.

6. La masa debe reposar 3 horas bien tapada con un paño húmedo y guardada en un lugar templado, sin luz y sin corrientes de aire (el horno apagado puede ser un buen lugar). Tras este reposo, la masa ha debido crecer casi el doble de su tamaño.

7. Tras el reposo, realizamos un segundo amasado muy intenso, que provocará la reducción del tamaño (a este paso se le denomina en panadería “cortar la fermentación”).

8. Dividimos la masa en 10 bolas regulares (para ello se pueden incluso pesar) y las untamos con la mantequilla fundida que tenemos reservada. Se colocan en un molde redondo para horno y se espolvorean con el azúcar reservado. Guardamos la masa tapada con un paño durante una hora (esta es la llamada “segunda fermentación”, esencial para que la bollería quede esponjosa).

9. Calentar el horno muy bien.

10. Hornear a 180º, entre 30 y 35 minutos (depende del horno), cubriendo con papel de aluminio a mitad de cocción.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Lágrimas de Eros

Man Ray, «Las Lágrimas», 1932.


Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar de la exposición 'Lágrimas de Eros' en el Thyssen de Madrid, sobre la historia del arte erótico, y me traje algunas postales que he querido publicar en este cuaderno para que os animéis a visitar esta muestra.










Gustave Courbet, «Mujer en las olas», 1868.


Lo bueno de estas exposiciones temáticas es que no llegas a cansarte de ver cuadros y esculturas (hora y media cunde para verla muy bien), a la vez que puedes comparar diferentes visiones sobre un mismo tema de distintos autores, estilos y épocas.


Creo que esta vez si resulta fácil entender eso del diálogo entre diferentes obras artísticas, porque los comisarios de la muestra nos ofrecen una sala por cada tema de la historia del erotismo clásico: "Venus", "Las tentaciones", "Eva y la serpiente", "San Sebastián", "El beso" y otros. En todos los temas encontramos obras desde el siglo XV al XX, algunas nunca antes expuestas en España.




Jean Broc, «La muerte de Jacinto», 1801.


En estos años en que el puritanismo se ha aliado con el feminismo mal entendido para perseguir el desnudo y el sexo en el cine y la publicidad como pornografía, me ha parecido muy interesante observar cómo en otras épocas era posible también acercarse a la transgresión de la sugerencia erótica, de una forma realmente excitante.

Salvador Dalí, «Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes del despertar», 1944.







sábado, 7 de noviembre de 2009

Croquetas de puchero



- ½ pollo cocido y otros restos del puchero (ternera, cerdo, tocino, etc).
(la carne cocida se puede sustituir por carne rehogada, jamón, setas, etc).

- 1 cebolla.
- 50 gr. Harina de trigo.
- ¾ litro de leche o de caldo del puchero (o una combinación de ambos)
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta negra.
- Para empanar: huevo, harina de trigo y pan rallado.


1. El pollo se deshuesa y trituramos la carne cocida.
2. Sofreímos la cebolla muy bien picada en tres cucharadas de aceite.
3. Una vez haya tomado un color dorado, incorporamos la harina y removemos hasta que se tueste un poco. Incorporamos poco a poco el caldo y/o la leche para formar una bechamel espesa. Añadimos sal y pimienta.
4. Añadimos la carne y vamos cocinando una masa, que debemos probar para rectificar de sal. Puede necesitar más leche o más harina. La masa está bien formada cuando se despega de la sartén, formando una basa cremosa pero firme.
5. Colocamos en una fuente y enfriamos.
6. Horas más tarde, cortamos trozos de masa, la rebozamos en harina, huevo y pan rallado, por este orden, y la freímos en abundante aceite caliente.