sábado, 30 de octubre de 2010

Alcachofas con jamón y setas

Sagrario es muy aficionada a las alcachofas y las cocinamos de muchas formas en casa. Esta preparación es sencilla y se pueden utilizar 'restos' de otras verduras: champiñón, calabacín, calabaza, etc.

- 3 alcachofas por persona.
- 2 dientes de ajo.
- 50 gr. de recortes de jamón serrano picado.
- 2 ó 3 setas de chopo por persona (cultivadas).
- 1 limón.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta negra molida.
- Agua.

1. Las alcachofas se pelan hasta que queden los corazones y se van colocando en una cacerola donde habremos puesto agua con zumo de limón.


2. Cocemos 20 minutos en cacerola o 5 minutos en olla a presión.


3. En una sartén aparte se fríen los ajos picados, rehogando a continuación las setas picadas y salpimentadas, y el jamón.


4. Incorporamos las alcachofas escurridas a la fritada y añadimos un cazo del caldo de cocción. Cocinamos brevemente el conjunto durante unos cinco minutos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Lentejas con chorizo

Un plato de toda la vida para tiempos de crisis. El 'toque' del vinagre no gusta a todos; pero curiosamente esta costumbre tradicional tiene una explicación médica: las proteínas de las legumbres necesitan de un medio ácido para ser metabolizadas correctamente.


- 250 gr. de lentejas de buena calidad, remojadas durante al menos 2 horas.
- 4 chorizos frescos.
- 1 zanahoria grande.
- 1 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- 1 copa de vino tinto o blanco.
- Sal y pimienta.
- Una pizca de tomillo.
- Una hoja de laurel.
- 1 pimiento choricero o 1 cucharadita de pimentón de la Vera.


1. Cocinamos un sofrito con la cebolla, la zanahoria y los ajos, bien picados. Incorporamos el vino y cocemos a fuego fuerte para que se disipe el alcohol.

2. Añadimos las lentejas, cubrimos de agua e incorporamos todas las especias (tomillo, laurel, pimienta y choricero o pimentón). Rectificamos de sal.

3. Cocemos a fuego lento durante 15 minutos.

4. En ese momento incorporamos el chorizo (se puede desengrasar en el microondas) y cocemos unos 10 minutos más, hasta que queden tiernas.

5. Servir bien calientes, con una cucharada de vinagre de Jerez en cada plato.

viernes, 8 de octubre de 2010

Flan

Otro postre clásico que no podía faltar en este blog. Yo creo que hay una receta de flan en cada casa. Esta que presento aquí se ha hecho muchas veces en casa y tiene algo de "golosina" por la presencia de leche condensada, aunque no sale tan dulce como pueda pensarse en un principio. A ver si en los comentarios recibo alguna receta de flan que queráis compartir con nosotros.

- 300 gr. leche condensada.
- 400 cl. leche.
- 3 huevos.

Para hacer el caramelo:

- 10 cucharadas colmadas de azúcar.
- 2 cucharadas de agua.

Usaremos 6 moldes para flan de acero inoxidable.


1. En una sartén preparamos el caramelo con el azúcar y el agua, a fuego fuerte y con cuidado de no quemarnos. Cuando el azúcar se funda y se ponga de color ámbar (aproximadamente a los 10 minutos de cocción), distribuimos el caramelo en el fondo de los moldes.

2. Mezclamos el resto de ingredientes utilizando unas varillas y procurando no remover demasiado para que no se formen burbujas. Repartimos en los moldes, hasta el borde.

3. Cocinamos a baño maría en horno precalentado a 150º, durante 20 minutos, dejando la preparación al calor durante algunos minutos más, con el horno apagado.

4. Se sirven fríos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

David Hockney

(Bradfor, Reino Unido, 1937 - afortunadamente vive).

En este “final del verano”, me he encontrado con unas láminas de David Hockney que me han transportado a algunos de los mejores finales del verano de mi vida.


«Pool with two figures» (1971).

La pintura tiene a veces un poder de evocación semejante a los olores o a la comida.

Californiano, rico, culto, irreverente, David Hockney es representativo de una época del arte contemporáneo donde el cine y el pop se habían ya introducido en los cuadros, pero donde comenzaban también a utilizarse préstamos de la televisión o de la “historia tres minutos” de los vídeos musicales.

Muy pocos artistas han utilizado los colores planos -tan típicos del movimiento pop- con tanta eficacia como Hockney, y ello le ha llevado a ser una referencia para muchos pintores de finales del XX.



«A bigger splash» (1967).

Muchas veces uno observa la estética “California dream” de Hockney y no sabe muy bien si fue antes su cuadro “Pearblossom Highway” o los vídeos de Beach Boys, de U2 en “Joshua Tree” o el “Californication” de Red Hot Chili Peppers. ¿El huevo o la gallina?





«Model with unfinished self-portrait» (1971).


Lo que resulta muy interesante de este pintor es que no ha dejado de producir obras de calidad hasta hoy. Podéis verlas en http://www.hockneypictures.com/. Sus últimas obras parecen centrarse en la naturaleza y los árboles, bajo su eterna visión pop del mundo, con perspectivas y colores realmente brillantes.

En varias series recientes ha mezclado también los lienzos y el acrílico con el uso de sistemas de edición digital (como mi amigo Senci), demostrando que nunca es tarde -tiene 73 años- para estar al día en las técnicas artísticas.

En cualquier caso, me quedo con sus cuadros de los sesenta y setenta. Las piscinas y las playas de Hockney nos llevan a eternas tardes de verano donde el frescor del agua, la juventud, la risa y la cerveza, se marcan como un tatuaje de tus recuerdos. ¿A quién no le vienen cantidad de sensaciones viendo su famoso “A bigger splash”?.

«Bigger trees rearer Water» (2007).


En realidad, después de uno de esos días, se llega a pensar que el verano no acabará nunca…

Pero resulta que siempre acaba.




«Pearlblossom highway» (1986).

domingo, 29 de agosto de 2010

Verdiales


No es nada extraño que entre la virgen de Agosto (La Asunción) y la virgen de Septiembre (La Victoria) se celebren la mayoría de las fiestas patronales de los pueblos de Málaga.

Como en muchas celebraciones religiosas, se trata de fiestas vinculadas a los ritmos del calendario agrario: el 15 de Agosto se celebra el fin de la siega del trigo y el 9 de Septiembre la vendimia. Pan y vino, centro de la mesa mediterránea. Hay que agradecer a los Dioses que, después de los avatares del cultivo, hayan quedado espigas que recoger y racimos que vendimiar.

En los Montes de Málaga siempre fueron fechas de muchos Verdiales, aunque la fiesta mayor haya quedado para el 28 de Diciembre. Las romerías, las veladas de los jornaleros venidos para la siega o la vendimia, las verbenas, se llenaban de toques de guitarra, pandero y violín, con tres temas básicos, comunes a todas las celebraciones populares: el amor y el desamor, muchas veces tratados con mucha picardía, los motivos del campo y la labranza, y el cariño por la tierra, muchas veces ingrata pero siempre bella.

La fiesta, las noches de vigilia, las brisas de agosto y el vino se prestan a encontrar amores, a disfrutarlos, a perderlos y a recordarlos, bien o mal, dependiendo de cómo hayan terminado. El Verdial no es ajeno al juego que nos lleva de cabeza desde que somos como somos, muchas veces contando las peripecias de la seducción.

"Andas por ahí diciendo
que malos tiros me den
y las fatigas te ahogan
el día que no me ves".

“La primera clavellina
que eche un clavellinero
se la tengo que poner
a mi serrana en el pelo”

“Si quieres que vaya a verte
échale al perro caenas
que antenoche me mordió
por ver tu cara morena.”

Las coplas relacionadas con la temática del desengaño son frecuentes y las más aplaudidas por el auténtico fiestero.

“Las estrellitas del cielo
las cuento y no están cabales,
faltan la tuya y la mía
que son las dos principales".

El verso se hace filo de navaja tras varias copas de los Montes o de Pedro Ximénez, puesto que no había mejor forma de arreglar cuentas que con una letrilla pregonada en medio de la fiesta.

“Si estaba loco por ti,
me preguntaste un día,
si estaba loco por ti.
Maldita lengua la mía
cuando le dijo que sí
a quien no lo merecía.”

También los motivos del campo y de la labranza aparecen en muchas coplas, en ocasiones con un sentido nostálgico, pero la mayoría de las veces desde el punto de vista del que sabe que es la tierra la que da de comer, con lo que hay que darle constante tributo y reverencia.

"Qué pájaro será aquél
que canta en la verde oliva,
dígale usted que se calle,
que su cante me lastima".

“Sembré en los Santos trigo,
con las bestias lo labré
quiera la Virgen santa
que me lo pueda comer.”

“Dígame pronto Madre
La primera luz del día
Si en el mundo entero hay
Tierra como la mía.”

En fin, como cualquier manifestación artística popular, conviven la anécdota con la filosofía, el chisme con el romance, con cumbres metafísicas como la que cierra esta entrada. Espero que disfrutéis intensamente de estas fechas de amor y fiesta.

“Me puse a beber un día,
de la fuente del saber
me puse a beber un día.
Y sólo logré entender
que no hay filosofía
que pueda comprender.”

sábado, 21 de agosto de 2010

Bizcocho para tartas


Este es el bizcocho básico (las monjas dicen "bizcochuelo") que se utiliza para todo tipo tartas de crema o frutas. También se puede tomar con chocolate a la taza, o servir de base para un tiramisú o un brazo de gitano. Os aseguro que con esta receta queda realmente alto y esponjoso.

- 5 huevos.
- 150 gr. Azúcar.
- 75 gr. Harina de trigo.
- 50 gr. Harina refinada de maíz (Maizena).
- 20 gr. Levadura Royal.
- Una pizca de sal.
- Mantequilla para untar el molde.


1. La levadura se mezcla bien con las dos harinas en seco y se reserva.

2. Mezclamos batiendo con unas varillas las yemas de huevo con el azúcar y una pizca de sal.

3. Las claras se baten a punto de nieve. A continuación se incorpora la mezcla de yemas con azúcar.

4. La harina y la levadura se incorporan a la mezcla poco a poco, procurando que no se formen grumos.

5. El molde se unta bien de mantequilla y se llena con 2/3 de la masa.

6. Calentamos bien el horno.

7. Hornear a 150º durante 20 ó 30 minutos aproximadamente, sin abrir el horno, cuidando que no se queme. Se puede usar una aguja larga de coser o un alambre para comprobar el punto: el bizcocho estará listo cuando pinchemos la masa y la aguja salga limpia.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Roast Beef

Hoy he tenido el privilegio de cocinar Roast Beef en plena campiña inglesa. Muchos sabréis que estoy de vacaciones en el sur de Gran Bretaña, y las cenas están dando mucho de sí gastronómicamente. En concreto, este plato que véis ha sido un éxito entre mis niñas, mi mujer y mis amigos. Espero que os animéis a cocinarlo, y que os salga muy bueno. Besos desde la pérfida Albión.


- 1 kg de carne de ternera, vaca o buey (solomillo, lomo bajo o el núcleo del filetero), en un trozo regular.
- Sal fina.
- Pimienta negra.
- Aceite de oliva.

Para servir:

- Lechugas variadas (con su aliño).
- Tomate.
- Salsa de mostaza.
- Sal Maldon.

(los ingleses lo sirven con melocotón asado, 'Yorkshire puddin' y salsa de carne, pero en España son difíciles de conseguir y más de cocinar).

- La carne se debe bridar con una cuerda para que quede bien compacta, y sacar de la nevera, a temperatura ambiente, al menos una hora.

- El horno se precalienta a 220 grados.

- Sazonamos la pieza de ternera con sal y abundante pimienta negra. Calentamos bien una sartén con aceite y sellamos la pieza por todos los lados, hasta que la carne quede bien dorada.

- Para hornear la carne, la colocamos en una rejilla y debajo utilizaremos una bandeja de horno para recojer los jugos (es muy importante que la pieza no toque el fondo de la bandeja, para que se ase y no se cueza).

- Horneamos a 220 grados durante 30 minutos. El tiempo de cocción dependerá del peso y forma de la carne, puede ser conveniente utilizar un termómetro de asados, que deberá indicar 90 grados en el interior cuando ya esté lista.

- Una vez asada, se deja reposar sobre la rejilla fuera del horno, al menos 1 hora (mantendremos una bandeja debajo para recojer los jugos, el reposo es importante para conseguir el "rosado" uniforme característico de esta preparación).

- Tras el reposo, se corta el asado muy fino y se sirve en platos muy calientes rociado con sal maldon, y acompañado de ensalada y salsa de mostaza.